Pequeños pero eficaces en la WEB 2.0

Recuerdo cuando trabajaba como editora de contenidos “on line” en una empresa americana en el año 2001 y un compañero informático me adelantó, como si fuese una premonición, que pronto controlaríamos  nuestra vida a través de un teléfono o un único dispositivo. Pedir una pizza, llamar un taxi, hacer la compra, preparar una presentación, ver la tele, leer la prensa, escuchar la radio, etc. sería posible con un click o una tecla.  Y yo, con la inocencia de los 23 años y mi primer trabajo en el que teníamos como herramientas las clásicas WEB y una plataforma para enviar mensajes de texto de 120 caracteres a móviles  Nokia, que eran  tan grandes como el teléfono fijo de casa, pensé que podía tratarse de una exageración o del argumento de una película de Steven Spielberg.  Pues aquí estamos entre las nuevas tecnologías y la WEB 2.0.

Comento esto porque si para mi ha sido revolucionario, acelerado y excitante este flujo de novedades tecnológicas, he visto que para pequeños empresarios y empresarias que se han concentrado muchos años en su idea de negocio todo esto es aún más frenético y a veces intimidante. La buena noticia es que no nos debe preocupar sino que al contrario es motivo de alegría contar con una vía de comunicación barata, rápida y eficaz; una tecnología que está al alcance de todos, grandes y pequeños.

Hay que entrar en el mundo WEB 2.0 sin duda, lo importante es determinar en dónde, cuándo y cómo.  No pensemos que se trata de una moda, pensemos que contamos con herramientas  para usar con inteligencia, creatividad  y constancia. Nuestra condición de pequeña o mediana empresa no nos priva del derecho a participar y podemos llegar a ser altamente eficaces. No obstante, como lo he mencionado en las charlas sobre WEB 2,0 en Pymes: de nada nos sirve estar en la guerra sin una estrategia porque correremos el riesgo de ser abatidos.

Para empezar debemos respondernos algunas preguntas:

  1. Qué mensaje quiero transmitir
  2. A qué público o públicos  me quiero dirigir
  3. Qué objetivos empresariales y de comunicación tengo
  4. Qué canal es idóneo para transmitir mi mensaje a los públicos que he definido
  5. Por qué elijo redes sociales y no un canal de comunicación o publicidad tradicional
  6. Si voy a participar en Internet que herramienta me conviene más
  7. Con qué personas, conocimientos y tiempo cuento para la gestión de la estrategia

Una vez tengamos las respuestas a estos interrogantes debemos empezar a trabajar, por nuestra cuenta o buscar ayuda de personas que se dediquen a esto seriamente. Como somos pequeños y tenemos pocos recursos podemos contar con un empleado que pueda dedicarle el tiempo suficiente a esta tarea o nosotros mismos, siempre y cuando seamos constantes y comprometidos con el seguimiento. Un perfil de Facebook que no se actualice y no atraiga a nuestro público puede lograr el resultado contrario al que deseamos.

Posibilidades en la WEB 2.0 hay muchas: Facebook , Twitter, Youtube, Blogger, Flickr, linked In, etc. así que debemos pensar cuál de ellas nos conviene más, cuál se adapta a nuestra estrategia de comunicación y alistarnos a la batalla. 

Para terminar hay que tener en cuenta que sólo si evaluamos resultados podremos confirmar la eficacia de nuestro plan de comunicación. Así que para ello nos podemos ayudar con herramientas, algunas gratuitas y otras de pago, que nos arrojan datos como las estadísticas de Facebook, Socialmention, Google blogsearch…

No olvidemos contestar a los usuarios cualquier pregunta o comentario y estar preparados para las críticas, que más que miedo nos deben motivar para hacer cambios y mejorar.

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Otro rizoma en el bosque

Tertulias en la Fundación Mujeres para mujeres empresarias y emprendedoras

No hay mejor manera de empezar este blog que resaltando la labor de la Fundación Mujeres de Madrid con su plan de formación para la creación de empresas y la búsqueda de empleo. Gracias a ellas me he mantenido en un constante reciclaje durante  largos meses de búsqueda de empleo y por qué no de nuevas ideas de negocio.

Algunos viernes se organizan tertulias en las que nos reunimos mujeres emprendedoras y ya empresarias para compartir conocimiento y debatir sobre temas de interés general que nos afectan directamente.

Me encanta participar en este proyecto porque se asemeja mucho a un plan existente en algunas universidades públicas latinoamericana, que cuando por desgracia caen en cese de clases, ejecutan un plan llamado Rizoma. Se trata de la instalación de talleres gratuitos dirigido por los mismos estudiantes y profesores que simpatizan con la educación como un derecho fundamental, fuera de la política y el sistema económico. El objetivo de esos talleres es que la formación no se interrumpa y  que se reproduzca con la aportación de todos de una manera horizontal, es decir sin jerarquías que condicionen el derecho legítimo de la educación.  

Según Wikipedia “un rizoma es un tallo subterráneo con varias yemas que crece de forma horizontal emitiendo raíces y brotes herbáceos de sus nudos. Los rizomas crecen indefinidamente, en el curso de los años mueren las partes más viejas pero cada año producen nuevos brotes, pudiendo de ese modo cubrir grandes áreas de terreno”.

Casi siempre nuestra formación depende de nuestras capacidades intelectuales pero sobre todo de nuestras capacidades económicas, así que es un verdadero privilegio encontrar espacios como el que nos ofrece la Fundación.